A muchos de nosotros nos fascina ser las victimas en nuestras relaciones, en el trabajo, en la vida. El que se cree victima, se seguirá creyendo victima, y por eso la gente los maltrata. Muchos de nosotros somos ególatras, egocéntricos, y orgullosos. Aunque pensamos que no somos victimas, somos victimas de nuestro orgullo. Que pasa cuando se pierde todo el orgullo? Nos pisotean. Que pasa cuando somos demasiado orgullosos. Nos hacemos daño.
How much pride is enough pride? Tengo algunos ejemplos:
1) Un amigovio de toda la vida consigue novia y se desaparece por un ano entero, sin siquiera llamar a preguntar como estas. Aparece en la puerta de tu casa y lo invitas a tomarse un drink y al despedirse te promete un regalo cuando vuelvas a visitarlo. Llegado el momento de la visita, el tipo se desaparece de nuevo, y no reaparece hasta cuando has regresado a tu casa. El océano Atlántico separa esas dos casas. Tú lo mandas a la mierda.
2) Un hombre con novia se muere por ti. Te promete que en seis meses estarán juntos. No quiere abandonar a la novia porque igual ella “se va”. No le prometes esperar pero le dices que volverán a hablar en seis meses cuando sea un hombre libre. El tipo aparece en la puerta de tu casa y trata de seducirte. Es un cobarde. Lo mandas a la mierda?
3) Una mujer que te ha hecho mucho daño te sigue escribiendo porque quiere salir a tomar un café. Ella no sabe que tú sabes que fue ella la que tanto te maltrato. Piensas que si le dices algo te hará mas daño y prefieres dejar las cosas así. Deberías más bien mandarla a la mierda?
4) Tratas y tratas con un amigo que por más que tú quieras, no se muere contigo. Tratas tanto cuando no tienes por qué seguir tratando, como si su amistad fuera tan importante, y te duele cuando no te incluye en sus programas. Cada vez que lo ves eres aun mas cariñosa (and you like to humour him) Desistes, te “juras la verga” y lo mandas a la mierda?
5) Un grupo de amigos van a tu casa y se toman todo tu whisky pero nunca te llaman a invitarte a un café. Los paras de invitar si no los necesitas?
A mí a veces me gusta mandar a la mierda a la gente que no me hace bien. Nunca le haría un jueguito de orgullo a alguien que adoro, o a alguien a quien verdaderamente puedo herir con mi orgullo. Yo lo hago para mi, para desembarazarme de algo que me quita la paz, para cubrirme en una burbuja protectiva que lleva un bálsamo que me calma las quemaduras.
Pero el orgullo es la manera más eficiente de cerrarse puertas. Entonces que hacer? Como mantener el balance entre la nobleza y el orgullo, y hacernos el menos daño posible, en el proceso?