
(los nombres de esta historia has sido modificados para proteger a los involucrados)
Cuando no tienes novio en Londres es natural tener muchas citas alineadas durante la semana. Lo bueno de las urbes grandes e internacionales es que hay muchísimas opciones, aunque en general la gente se queja permanentemente de que están muy solos. Es cierto que la soledad puede ser intensa y nos lleve a hacer cosas un poco locas pero en realidad, uno se puede sentir solo arrunchado en la cama de los papas, así que si no tienes novio, es mejor tener opciones.
He tenido un mes muy poco común atiborrado de eventos, manías y prácticas extrañas que nunca habían sucedido en un mes normal. Todo empezó, como en las películas de terror, con una llamada. Luis, un hombre con quien había tenido un romance divino de par días hace seis meses, quería sacarme a comer con un famoso artista colombiano que me quería conocer. Pero, oh sorpresa! Luis venia con la novia.
Hace seis meses, cuando amanecía a las ocho y oscurecía a las tres, Luis me había dicho que tenia novia pero a mi no me importó porque pensé que no me iba a gustar tanto. Pero a los dos días, cuando empezó a gustarme de verdad, nos despedimos y, queriéndome morir, prometí nunca tener un romance de par días. Ahora en pleno verano, ya todo en el olvido, Luis quería verme y yo le dije que no gracias. Después de echarme la llorada del siglo, me fui sola a Hyde Park y terminé fumándome un porro con tres jamaiquinos que terminaron siendo artistas de Island Records. Así empezó el verano.
Naturalmente me había quedado con la espinita de la llamada de Luis, y también quería conocer al artista colombiano así que me organicé de manera que pudiera conocer al artista por medio de una amiga, sin tener que encontrarme con el galán. Esa tarde espectacular en Green Park conocí al fabuloso artista, pero luego llego el galán sin la novia. Después de sentirme atropellada con la química arrasadota que sentimos ese día, yo no pude comer. Inapetente, me alimente, (y esta ha sido la dieta del verano) de un poco de nada con papas de Mc Donalds re-saladas. Me volví insomne, perdí 5 kilos, y me volví endeble como una cáscara de huevo, de ojo aguao y moco en la manga de la camisa.
Antes de salir de vacaciones me encontré dos veces con Luis y pasó de todo: borracheras, peleas, mordiscos, recriminaciones, poesia. Durante mis vacaciones en NYC decidí hacerme un “makeover” y relajarme. Había regresado a la ciudad para ver a mis amigos y “comerme a mis exnovios” porque ya estaba harta de hacer vida monástica en Londres y porque “los exnovios no cuentan”. Pero al llegar a la ciudad todos los exnovios estaban enamorados y soñando con pajaritos preñados asi me dediqué por completo a mis amigas. Comí hongos alucinógenos por la primera vez en mi vida y me ralle porque sentí que no tenía suficiente pelo en la cabeza y tendría que usar sombrero el resto de mi vida. Regresé a Londres divina y positiva.
Vi a Luis un par de veces y quedamos en que arreglaría un par de cosas, y nos volvíamos a ver en unos 4 meses cuando todo estuviera resuelto. Pero a veces llegaba a mi casa sin anunciarse para “darme el besito de buenas noches”. Llame a mi numerologa en Bogota y le dije que me hiciera los números del galán, pero como no tenia su fecha de nacimiento no se todavía si somos compatibles, aunque, según los astrólogos y mi profesor de Magia de la universidad, Aries y Sagitario son compatibles. Decidí entonces hacer un poco de magia según una receta que me mando mi hermana, que supuestamente cuando la vela se terminara de quemar, pasa lo que uno quiere que pase. Cuando se termino la vela Luis estaba en mi casa todo enamorao, y al día siguiente me había llegado a la oficina un shatoohsh rojo del Tibet, que prácticamente son ilegales en el primer mundo.
Lo anterior pasó ayer. Hace un par de semanas llevé a un grupo de Barranquilleros a una discoteca súper pupy en Heddon Street, y O Sorpresa! Hubo pelea porque Shlomo, el dueño del sitio, miro raro a la novia de uno de los quilleros, uno al que le llaman el “Chayanne de Vereda”. (Note to self: el lugar y las circunstancias no cambian la esencia del macho colombiano). Esa misma noche una coreanita que me lleva haciendo la vida imposible en Londres desde que llegue a la ciudad llegó con un grupo grandísimo de amigos, que al parecer, no eran tan buenos amigos porque la pobre termino sentada al lado mío después de meterse un gramo de hongos alucinógenos y estaba totalmente rallada. Lady Godiva, que es toda una leidy después de todo, la dejó sentarse a su lado, y suavemente la piloteó a un aterrizaje forzoso pero seguro, en la pista de la realidad. Una vez mejor, la coreanita problemática se fue a donde una de las quilleras y la hizo oler un popper y hubo pelea otra vez.
Cabe decir que en todo este verano he estado tremendamente sobria porque, después de hacer un oso espeluznante que no quiero ni contar, decidí que todas estas cosas no son para mí, y me gusta hacer ejercicio etc. Este verano de romances ha sido generoso, creo yo. Estoy encantada con young caribbean loving, y sigo saliendo durante la semana con personas totalmente diferentes; incluyendo un libanés de Harvard muy interesante y un judío cuarentón, divorciado y con dos hijos, que me dejo manejar su Mazeratti. Lo ultimo fue un blind date disfrazado de cita de negocios. Me engañaron, pero no me dio rabia porque el tipo era bacán, porque pedí las ostras y la langosta, y porque lo que me hizo sentir el Mazeratti no me lo ha hecho sentir ningún hombre.
Si no tienes novio, es mejor tener opciones. Pero mas importante que tener opciones es tener ilusiones. Feliz verano.