Thursday, January 25, 2007

Un infierno Dantesco



Como trabajo demasiado y me pagan poco decidí emprender una tarea que, aunque bastante ardua, traerá muchísimos beneficios: encontrar algo mejor. No he empezado la búsqueda oficialmente pero una oportunidad apareció de improviso y me pareció que seria interesante hacerle seguimiento al asunto porque me pueden duplicar el salario.

Tuve una primera reunión con el jefe de la compañía numero uno de “broking” en el London Stock Exchange. Me gustan los jefes porque por lo general son más visionarios que prácticos, están interesados en muchas cosas por fuera de lo que hacen y, por lo general, tienen carisma. Mientras lo miraba a los ojos interesada en lo que me decía, me hacia fantasías sobre lo que seria hacer el doble con un trabajo mas interesante que me permitiera por fin ahorrar en libras esterlinas.

Luego tuve una entrevista informal con un colega del jefe, uno de los especialistas en finanzas corporativas. El tipo me dijo que tenia que pensar muy bien si quería pasar de ser relacionista publica a ser broker porque el trabajo era desafiante. Que era bueno que pensara en salirme de PR para que la gente no me juzgara como la rubia bruta, aunque fuera morena. Me dijo como, si alguien lo defraudaba en un trabajo, no volvería a confiar en la persona y poco a poco le quitaría negocio. Me dijo que para prepararme para la entrevista debía memorizarme las “reglas” del LSE porque iba a competir con abogados, Ph.D’s y gente con MBA’s. Que tenía que poder ver un pedazo de papel y saber de inmediato si era un buen negocio o no. Porque si el ratio PE es mas alto que el %&** no necesariamente se logra un (&^% con un porcentaje de ganancia de mínimo *^%£$ que después de impuestos queda en (&$%$ de ganancias para la compañía. El dice que no esta seguro que el experimento ese de contratar gente de diferentes disciplinas sirva y que la francesa matemática que contrataron esta pasado las verdes y las maduras y ya tiene cuatro meses con ellos. “No podemos pasarnos toda la vida entrenando a gente!” Me pareció que era de esas personas que les toco comer tanta mierda que le parece injusto que los mas jóvenes la tengan fácil, así que se encargó de asustarme lo mas que pudo cuando en verdad lo único que me provocó fue lastima. Me pareció extraño que pensara que porque había estudiado literatura era menos competente que un abogado. “Tienes que estar muy segura, porque si vienes acá es para trabajar duro. Quizás prefieras la parte de relaciones de inversionistas que finanzas corporativas. Se nota que te gusta el marketing, pero eso no lo podrás hacer hasta después de cuatro anos de servicio disciplinado”. “Muchas gracias señor, se nota que habla de su trabajo con una pasión y una dedicación únicas, y estoy segura que si este es el camino que quiero tomar seré igual de dedicada y apasionada en mi trabajo como usted.”

Sus palabras fueron pintando una escena aterrorizante: Yo mirando documento tras documento buscando errores con otros abogaduchos que se creen mas importantes porque tienen un cartón de más, y yo, la PR morena pero entupidamente rubia buscando entre legajos interminables y aburridos queriéndome escapar subrepticiamente para cortarme las venas en el baño sobre paginas y paginas de perdidas y ganancias y sin tiempo para dejar una nota de por qué.

Me termine mi bloody mary y me fui.
Quizás no sea tan grave no tener ahorros por ahora.